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La función del juego en el desarrollo

“Para asignar un lugar al juego postulé la existencia de un espacio potencial entre el bebé y la madre. (...) Yo lo denomino campo de juego porque el juego empieza en él. Es un espacio potencial que existe entre la madre y el hijo, que los une” (1)

    

Hola bella comunidad de Espacio de Libertad, para comenzar quiero primero contarles que siento una alegría inmensa de poder formar parte de esta nueva sección, teniendo además el honor de iniciar este recorrido donde nuestras ideas, pensamientos, posicionamientos serán compartidos con todes ustedes. 

Realmente es mi deseo que disfruten de la lectura, tanto como yo al escribir de este tema que me apasiona. Espero poder transmitirles la importancia que reviste poder pensar cuál es la función del juego en el desarrollo de la primera infancia, tema crucial para todes aquelles que nos abocamos a pensar sobre el campo de la niñez, y también despertar el interés en aquellos que desconocen sobre la temática.

Para comenzar el recorrido es importante aclarar que el estudio sobre el juego puede ser abordado desde diferentes disciplinas como la antropología, la sociología, la psicología, el psicoanálisis, la historia, etc.

Por lo cual el recorrido que les propongo a continuación es un recorte, dado que voy a centrarme en lo que respecta a la función que tiene el juego en el desarrollo de la primera infancia(2). Para ello voy a tomar algunos puntos importantes en relación al lugar del juego en el contexto histórico y su efecto de producción, para luego adentrarnos específicamente desde la psicología y el psicoanálisis en la función que ocupa en el desarrollo.

Ahora bien, lo primero que quiero contarles es que el juego es, por excelencia, la actividad principal de la infancia y, además, que es a través de dicha actividad por la cual un niñe es reconocido como tal por sus cuidadores primarios y su entorno. 

“La infancia”, “la niñez”, “les niñes” son construcciones socio históricas solidarias de la producción de lo que implica ser un niñe para determinado momento y en determinado contexto. Producción que establece un lugar en el entramado social sujeto a garantías, derechos y posibilidades de existencia. Es por esto que las coordenadas de producción son tan potentes que abuelas/os ,con una fuerza de verdad absoluta, dicen “los niños de ahora no son como los de antes”. Y eso es totalmente cierto!!!!! 

Johan Huizinga, en su libro Homo Ludens(3), nos dice que el juego es lo natural y universal en la infancia. ¿Qué quiere decir esto? que el juego adquiere el valor de una constante estructural, trascendiendo la época y el contexto. La acción de jugar es una característica que hace a la construcción simbólica de un niñe, lo que cambia es a qué y cómo juegan les niñes a través de la historia. 

Por ejemplo, tanto en Egipto como en Perú, se han descubierto en tumbas antiguas objetos que representaban utensilios característicos de la época pero más pequeños, eran juguetes!!!! Este hallazgo fue primordial, ya que desde un primer momento pudieron reconocer que se trataba de tumbas de niños. Luego los estudios de los huesos lo confirmaron, pero en un principio fueron esos juguetes los que les permitieron a los arqueólogos reconocer que se encontraban ante la presencia de sepulturas de niñes.

Por tanto, siempre que podamos reconocer un niñe es porque juega, y aquí nos encontramos con una premisa fundante: para que haya un niñe que juegue debe haber un adulte que le otorgue ese reconocimiento.(4)

Entonces, hemos consignado hasta aquí que el juego, en tanto constante estructural socio histórica, es la actividad principal de la infancia por la cual a través del reconocimiento de un otro adulte es que un niñe es un niñe. Esta es una premisa que conlleva una importancia ética para todes aquelles que nos abocamos al campo de la primera infancia. 

Ahora me gustaría contarles algunas características propias que hacen al juego, al acto de jugar. En primer instancia diremos que es un espacio de ficción, que transcurre en un tiempo y en un lugar físico. Para que ese acto pueda llevarse a cabo es fundamental la construcción de un lugar seguro que debe ser sostenido y garantizado por un adulte.  

El adulte marca los límites al juego a través de la oferta que se realiza y lo que ésta ,al mismo tiempo, circunscribe: “con esto se juega, con esto no”.   

Pero también la seguridad del juego radica en que “de jugando” puedo hacer muchas cosas, a través de la fantasía y la imaginación, y no me va pasar nada. Es decir, hay una diferencia entre el plano de la realidad y la fantasía que es el escenario donde transcurre el jugar. 

Otra característica importantísima del juego es la satisfacción que conlleva a les niñes, que se evidencia en el placer y por supuesto en su repetición: cuántos tecitos se tuvieron que tomar en un picnic? Cuántas veces tuvieron que levantar una y otra vez a costa de una lumbalgia al peque que sin cesar decía “otra vez”, cuántas veces nos escondimos atrás de una sabanita? 

En este mundo de ficción que se produce, les niñes pueden experienciar y practicar actividades que, por múltiples motivos, aún no pueden llevar a cabo en el mundo real. El juego les permite volver atravesar vivencias que han sido de sumo interés, que fueron enigmáticas, o que, por el contrario fueron traumáticas, siendo ellos protagonistas activos de muchas situaciones que en la realidad transitaron de forma pasiva: darle de comer a un bebé, cambiarlo, bañarlo, hacer dormir los autos, hacerles nebulizaciones a los muñecos, preparar sabrosas comidas!!!!! Ufff inagotables escenas de la vida diaria. 

El juego es el espacio en donde podemos ensayar diversas actividades sin riesgos una y otra vez : “dale que yo volaba y tiraba rayos con los ojos?”. Y donde también tenemos la posibilidad de ser otres: “dale que yo era el médico y vos la mamá que trae al bebé enfermo?”, “dale que yo era el hombre araña y vos el malo?” Está posibilidad es solidaria de la construcción de nuestra subjetividad, pudiendo “practicarnos” en distintas versiones.

Entonces, habiendo señalado todas estas características, podemos ubicar que el juego finaliza cuando irrumpe algo que viene del exterior, de la realidad! Por ejemplo: cuando hay que cumplir con alguna tarea de la vida diaria, cuando algo provoca que el juego ya no sea placentero (un accidente), o cuando ya no nos produce más interés.

Y, para ir finalizando esta primera parte, es importante remarcar que para que todo esto suceda debe haber allí un adulte que oferte, sostenga y cuide ese espacio y ,por supuesto, cuando el juego lo convoque, dejé llevarse por la creatividad fresh new de nuestros niñes

Continuamos el recorrido y es momento que presentemos el segundo personaje importante de este viaje: el Desarrollo. Podemos definirlo como el resultado de la interacción del organismo con el medio, siendo un interjuego complejo del que se produce la biodiferenciación y madurez de las células teniendo como resultado la adquisición de destrezas y habilidades en distintas etapas de la vida.(5)

El desarrollo presenta principios que lo rigen: es continuo, esto quiere decir que acompaña al ser humano durante toda su vida; es secuencial, significa que sigue un encadenamiento de logros; es rítmico, es decir, que presenta variabilidad en su recorrido; y por último, es armonioso ya que es un armado complejo y solidario que se da entre los distintos aspectos que lo componen (psicomotores, sociales, emocionales y cognitivos).(6)

Aclaración mega importante: en cada niñe el desarrollo es único e irrepetible, esto da cuenta de que su ritmo es totalmente singular y versátil; por lo tanto más que hablar de tipos de niñes, que ya hemos dicho que no es ningune igual a otre, vamos a referirnos a distintos perfiles de desarrollo que podemos definirlos como tranquilos, regulares o activos. 

Otro punto importante sobre el desarrollo se centra en la dificultad que conlleva circunscribir un determinado tiempo en el cual deben adquirirse los hitos establecidos de las secuencias. Cuando, como observadores, nos paramos exclusivamente tomando como medida el tiempo esperado para cada logro, vamos perdiendo de vista al niñe que tenemos delante para mirar al niñe de la estadística, borrando su singularidad. 

Si bien es cierto que hay tiempos establecidos, y con esto no quiero decir que no sirvan, quiero enfatizar que adquiere mayor relevancia, para la consolidación del desarrollo, que los logros se adquieran de forma robusta.

Por ejemplo en lo que respecta al desarrollo psicomotor es primordial que primero haya una consolidación del sostén cefálico. Este logro permite que el niñe, en posición boca arriba, pueda comenzar a rotar la cabeza hacia los laterales permitiéndole ampliar el campo de visión e incorporar brazos y manos, que podrá llevar a línea media del cuerpo desde donde podrá observarlas y chuparlas en un completo juego de exploración. Cuando el bebé está boca abajo, el haber logrado el control cefálico, le permitirá continuar reforzando ahora el tronco superior a través de la posición de balconeo (que es cuando pueden apoyarse sobre los brazos levantando la cabeza). Postura que le permitirá poco a poco ir construyendo el espacio, a través de la apertura del campo visual, al tiempo que irá consolidando el interés por desplazarse para alcanzar objetos, ejercitando tronco y extremidades inferiores preparando el cuerpito para lo que vendrá. Ufffff y todo esto sólo a partir del control cefálico!!!! Vieron que importante!  

Aunque nos parezcan pequeños logros, el hecho de que estos hitos se adquieran de forma consolidada es crucial para el resto de la secuencia psicomotriz: rolido, posición sedente, gateo, postura bípeda y marcha.  

Ahora me gustaría avanzar en un detalle no menor, que se relaciona directamente con nuestra especificidad como seres humanos y nos diferencia del resto de las especies animales. Me refiero a la capacidad de adquirir aprendizajes, por ejemplo el lenguaje oral y escrito, la auto conciencia, el pensamiento, los valores, etc.

Si bien estos aprendizajes suponen un desarrollo intra y extra uterino, en el ser humano es solamente después del nacimiento que comienzan a producirse. De hecho, nuestro cerebro termina de formarse extra útero a través del vínculo con nuestros agentes afectivos primarios y en el proceso de intercambio con el ambiente. Es decir, que para ser miembros de nuestra especie humana, la presencia de un otre que nos espera para alojarnos en su deseo es primordial y fundante. 

Ésta característica única nos indica que la herencia genética está presente sólo como potencial en el momento del nacimiento, poniendo en relevancia absoluta la importancia del espacio social en el desarrollo. Por ejemplo, todes nacemos con la predisposición genética para la adquisición del lenguaje pero, dependiendo el lugar de nacimiento, adoptaremos nuestro idioma materno. Todes nacemos con la posibilidad de escuchar y codificar los fonemas de la lengua pero, al interactuar con nuestros agentes primarios de cuidado y el contexto, recortaremos solo aquellos que son los propios de nuestra comunidad.  

Para finalizar, quiero retomar la frase de Donald Winnicott que seleccione como epígrafe, ya que es precisamente en este campo potencial entre el niño y otre donde el desarrollo va a desplegarse, ya que el juego es el motor que produce el desarrollo!!!!(7)

Es en el juego donde el niño podrá, primero a través de la exploración de su propio cuerpo y luego poniendo el cuerpo al servicio de la investigación, producir un sin fin de experiencias con las cuales irá aprendiendo y construyendo las piezas de este magnífico rompecabezas que es el desarrollo en la primera infancia. 

Los dos primeros años de vida de nuestra especie son el tiempo donde se realizan la mayor cantidad de aprendizajes y transformaciones; es el momento de mayor plasticidad neuronal de nuestro cerebro. El cachorro humano llega al mundo munido con una carga genética y un manojo de reacciones reflejas, naciendo con una completa inmadurez y dependencia sobre los cuidadores primarios. A partir de aquí comienza a desplegarse su potencial que dependerá absolutamente del sostén que le ofrezcamos para poder armar este rompecabezas único e irrepetible.

¿Alguna vez se habían puesto a pensar en la increíble travesía que llevan adelante les niñes en sus primeros años de vida?

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(1) Donald Winnicott, en “Realidad y Juego”, editorial Gedisa.
(2) En este artículo vamos a concebir a la primera infancia como el período transcurrido desde la gestación hasta los 3 años de vida.
(3) En este libro el autor hace un recorrido antropológico sobre el juego.
(4) Esta premisa es propiedad intelectual del Psicoanalista Jorge Fukelman, a quien no tuve el privilegio de conocer en persona, pero que ha dejado una marca muy importante en mi formación.
(5) La definición de Desarrollo ha sido extraída del material de estudio “Apuntes de Cátedra” de Graciela Gaminara, directora del posgrado en Intervención y Estimulación Temprana de la U.N.L
(6) Mencionamos estos 4 factores sintetizando a grandes rasgos los diversos aspectos del desarrollo humano. Siendo estos los más relevantes para la temática que aquí estamos trabajando.
(7) Esta idea es producto del trabajo interdisciplinario en el Centro Dra. Lydia Coria, F.E.P.I. Especialmente le agradezco a la Lic. Delia Maidagan quien me lo transmitió.


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Natalia Carolina Degese es Licenciada en Psicología, egresada de la Universidad de Buenos Aires. Continúa sus estudios de posgrado en “Intervención y Estimulación Temprana centrada en la familia” en la Universidad Nacional del Litoral. 

Ha realizado su formación y práctica clínica dentro del equipo interdisciplinario del Centro Dra. Lydia Coriat - F.E.P.I (Fundación Para el Estudio de los Problemas de la Infancia) de Buenos Aires.

Actualmente desarrolla su práctica clínica en la ciudad de Santa Fe, trabajando con las familias y les niñes que presentan desafíos en el desarrollo.

Contacto: licdegese@gmail.com

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